martes, 2 de septiembre de 2008

Grita!

Grita! Sube el volumen de tu voz hasta hacer pedazos los cristales de la ventana.
Grita! Los decibelios subirán hasta que todos sepan que estás ahí
Grita! O nunca serás entendido, nunca serás escuchado
Grita! Y saca la mierda que tienes dentro
Grita! No te dejes pisar...
Grita! Para que tu voz todavía permanezca en el aire aunque pares
Grita! Hasta que no puedas más
Grita, por una vez.... grita, no mueras en el silencio...

domingo, 31 de agosto de 2008

...Que viene el Coco y te comerá...


Dormir siempre me ha supuesto una odisea. Acostumbrado a trasnochar hasta altas horas de la madrugada, dedicaba mi tiempo a cualquier cosa antes que a cerrar los ojos y dejar escapar el día por fin. Eso siempre me ha cobrado factura, y las mañanas siempre se tornaban complicadas para despegarme de la cama.

Si antes era complicado, ahora cerrar los ojos implica ver una película de terror, o al menos una bastante alternativa. Una de estas que te dejan inquieto e intranquilo cuando aparecen los créditos. Despierto empapado, con la sensación de no haber cerrado nunca los ojos y deseando poder cambiar el canal para pasar a los anuncios.

Sueños raros, pesadillas con sombras premonitorias. Verdugos que eternizan mi noche y fantasmas que acarician mis horas. Se estremecer mis sentidos hasta despertar en un estado de semilocura, donde las imágenes de mis pesadillas se repiten como flashes durante las primeras horas de la mañana.

Abrazo mi almohada como si mi amante se tratase, como si ella pudiera protegerme de los malos pensamientos… Mi escudo, mi protector… Pero sólo uno es capaz de enfrentarse a sus pesadillas, a los miedos internos que tiene el subconsciente. Los sueños son la forma que tiene la mente de solucionar los entuertos de nuestro día a día, y la mente lucha a capa y espada por mantenerlos a raya mientras roncamos un rato. En fin, yo sólo quiero descansar tranquilo, sin la necesidad de aguantar despierto hasta el alba para no dormir, y volver a disfrutar de esos sueños que sí me gustaría se hicieran realidad. Ya es tarde… Ya toca descansar… Buenas noches!

Aventuras dentro de un vaso de agua (2ª parte)


¡Hoy tengo una cita! Y para variar no tengo tiempo para arreglarme y adecentarme todo lo que pudiera. Me miro al espejo y veo mi afeitado… Hm.. Si me afeito hoy, pasado mañana tendré la barba de dos días que me queda bien. ¡Perfecto! Mi cita es el viernes, justo a tiempo. Pensé que no llegaba…

El viernes llega y miro mi armario con curiosidad. ¿Esto me quedará bien, no? Mierda, mi camiseta favorita ha encogido, y ahora no sé ni que parezco con mi camiseta apretada… Miro el móvil a ver si recibo un mensaje o algo. Habrá que buscar otra que me quede bien. No encuentro mi camiseta favorita nº 2! Abro los armarios de toda la casa porque en alguno tiene que estar. Reviso el móvil por si hay novedades. Para variar, mi ropa anda extraviada por los cuartos de mis hermanos. Ya no me queda tanto tiempo como antes y estoy empezando a sudar… La camiseta favorita número 2 ha desaparecido del mapa. Bueno, seguro que dentro de cuatro semanas, cuando ya haya pasado todo, aparecerá como si nunca se hubiese movido del armario (Las maravillosas Leyes de Murphy). Decido conformarme con la primera camiseta que tenga una pinta normal, que no esté arrugada ni manchada. Miro el móvil, ya sólo por curiosidad…

Hoy creo que es el día…, así que toca buscar los calzoncillos de la suerte. Y es entonces cuando piensas la efectividad del calzoncillo mágico… ¿Alguna vez realmente ha pasado algo llevando esa ropa interior? Ahí es cuando te das cuenta de que eres un supersticioso sin sentido. En fin, habrá que buscar otro momento para sopesar lo supersticioso que puedo llegar a ser… Voy al baño a ponerme 3 litros de desodorante para compensar los malos ratos y 2 kilos de gomina para fijar el pelo.

Miro el móvil. Aún quedan 15 minutos para quedar, y no hay mensajes. El corazón se pone a mil pensando en la cita. Otras partes del cuerpo también, por solidaridad con el corazón… ¿Saldrá bien todo esta noche? Repaso con mimo lo que va de relación hasta el momento, analizando si esta noche será la noche o habrá que esperar un poco más… El sudor vuelve a entrar en escena, y se me ocurre que esto del sudor se tiene que poder operar, o algo….

Después de otros 6 litros de desodorante, 2 más de gomina y otros 3 de perfume, ya habrás llegado al fin de la pre-cita y sigo vivo.

lunes, 25 de agosto de 2008

Puerta A Un Lugar Añejo

¿Te acuerdas aquellos días en el colegio? Éramos niños llenos de sueños y con ganas de salir fuera a explorar el mundo… nos propusimos ir los dos a buscar aventuras a la capital. Tú serías una gran economista con nociones de abogada y broker mientras yo diseñaría las estrategias de publicidad de las más prestigiosas empresas del país. Todavía me acuerdo nuestras conversaciones con los profesores, que nos animaban a buscar nuestro camino, dando igual adónde nos llevasen nuestros pasos.

Finalmente, nuestros caminos se separaron. Tú te fuiste, yo me quedé. Tú hiciste lo que siempre quisiste, y yo decliné la oferta. Nunca fue miedo ni temor, pero supe que no estaba allí la oportunidad que estaba buscando. El tiempo me ha demostrado que, sin desandar lo caminado, los sueños del pasado todavía pueden sorprenderte a la vuelta de la esquina.

Desde entonces, muchos han sido los intentos por reencontrarse y compartir un café, una cerveza o un algo que sirviese de excusa para ponernos al día después de tantos años, pero ninguno de esos intentos se ha materializado en realidad. Mientras tanto, el azar nos regala unos minutos cada año donde sorprendernos y hacer en 2 minutos las preguntas de rigor, dejándonos el sabor de que todavía no es tarde para ese café.

Esta vez el destino ha sido más generoso, y nos da la segunda oportunidad. Una puerta al pasado para volver a saber de esa niña que se sentaba a mi lado y leía las historias que escribía mientras estudiábamos para cumplir nuestros sueños.

Lay all your love on me


I wasn´t jealous before we met

Now every men I see is a potential threat

And I´m possessive, it isn´t nice

You´ve heard me saying

that smoking was my only vice


But now it isn´t true

Now everything is new

And all Ive learned has overturned

I beg of you...

Dont go wasting your emotion

Lay all your love on me

It was like shooting a sitting duck

A little smalltalk, a smile

and baby I was stuck

I still don´t know what you´ve done with me

A grown-up woman should never fall so easily

I feel a kind of fear

When I don´t have you near

Unsatisfied, I skip my pride

I beg you dear......


Dont go wasting your emotion

Lay all your love on me

Don´t go sharing your devotion

Lay all your love on me


I´ve had a few little love affairs

They didn´t last very long and they´ve been pretty scarce

I used to think that was sensible

It makes the truth even more incomprehensible

cause everything is new

And everything is you

And all I´ve learned has overturned

What can I do......


Dont go wasting your emotion

Lay all your love on me

Don´t go sharing your devotion

Lay all your love on me

domingo, 24 de agosto de 2008

Un sobre marrón

Un sobre está sobre la mesa. No tiene nada escrito, pero sabía que era para él. Lo coge y, cuando se disponía a abrirlo, un nudo se formó en su garganta. Conocía de antemano lo que encontraría en su interior. El pasado se escondía tras sus pliegues. Un pasado que ojala nadie fuera capaz de recordar jamás. Toda una vida desvelada en un sobre arrugado y mojado. Una vez abierto era imposible de cerrar. Era como la caja de Pandora, pero sin la esperanza pegada en la solapa para reconfortarle al final.

En su cabeza, las imágenes que escondía aquel rectángulo de papel pasaban como un montaje de película, y su banda sonora eran palabras que jamás debieron escapar del tiempo en que fueron pronunciadas. Los secretos jamás confesados se combinaban en la obra maestra de su hundimiento final. Todo ello en un silencioso y triste sobre marrón.

Sabía que había perdido. Era una jugada maestra de la que no podía escapar, y él lo aceptaba con deportividad. No había rencor. No había rabia. Nada de jarrones hechos pedazos en el suelo ni gritos reverberándose en el aire. Dejó el sobre donde estaba y encendió un cigarro. El humo impregnaba la habitación con el aroma de la derrota, dibujando un camino en el aire con rumbo a ninguna parte, pero sin billete de vuelta atrás. Era su destino.

La lumbre del cigarro se extinguió, pero no así el olor a fracaso que se negaba a abandonar la habitación. Ya no sabía si ese olor se había ido alguna vez de su lado. Apagó la colilla suavemente sobre el cenicero, que dormitaba junto al maldito sobre, y se acercó al vidrio que le separaba del mundo exterior. Llovía pesadamente sobre la ventana, y los golpes del agua sobre el cristal le transportaban suavemente a un lugar en sus recuerdos.

Viejos amigos, risas y fiestas, amores y desamores llenaban el comienzo de su vida. Eran momentos de felicidad sin preocupaciones. Pero todo ello se evaporó, llegando los tiempos de dudas y problemas. Fue entonces cuando la ambición ganó a la integridad. Su armario empezó a ser el hogar de muchos cadáveres para alcanzar sus objetivos. Y cuanto más peldaños subía por la escalera del éxito, un sobre marrón iba llenándose de pecados.

Un trueno en la lejanía le arrancó de sus pensamientos. No quedaba mucho por hacer ya. Se acercó a la mesa, abrió un cajón y sacó un pesado instrumento de metal gris. Afuera, seguía lloviendo. Nadie escuchó el sonido de la bala taladrando un armario de mentiras, ni nadie vio el triste sobre marrón, ahora salpicado de roja penitencia. Nadie supo que el mensaje había llegado a su destino.