sábado, 7 de marzo de 2009

El hombre florero

No quiero ser un florero en una casa. No quiero ser un mueble al que no se le consultan las cosas, ni una mascota a la que se le pone la mano en la cabeza y se le cierra la puerta después. Soy una persona, que quiere saber lo que haces, que quiere que se le consulte y que quiere querer.

viernes, 6 de marzo de 2009

Ohm

Siempre me he considerado ateo. Desde que una vez decidí sentarme a pensar acerca del mundo que me rodea, siempre lo he tenido claro... Sólo que...

Una vez vi un milagro.. Una estatua bebiendo leche enfrente de mis ojos. Una estatua sin truco, normal y corriente, sin explicación lógica alguna, salvo que el Salvador se supone que había llegado. Miles de imágenes en internet justifican mi versión... y esto es lo que hacía que no dejase de creer del todo...

Durante este tiempo, cuanto más sufría y más confundido estaba, más juntaba mis manos pidiendo ayuda más allá. De cara a una estatua, símbolo o foto, de mi garganta salían ritos que antaño había guardado en mi memoria. ¿Qué significa eso? ¿Qué lógica tiene que una persona que se considere ateo se ponga a rezar? Así que tan grande era mi desesperación, que ni yo mismo era capaz de entender.

Quizás nunca dejé de creer, o tal vez no soy capaz de tomar una decisión al respecto. Pensé que lo tenía más claro.

Cuando más tiempo pasa, más me doy cuenta de que mi vida está cogida con pinzas, y con que el viento sople un poco fuerte... se la acabará llevando para no volver jamás.

Abrazado

Sintiendo el calor de tu cuerpo y tus brazos sobre mi espalda. Una cama enorme, con una parejita acurrucada en su interior. Se está tan bien aquí... Cuando estoy ahí, contigo, me siento a gusto y tranquilo. En este rincón del mundo no hay nada que pensar. Sólo estar y disfrutar de la sensación, el calor. Aquí, abrazado... me siento seguro, como si ningún mal en el mundo pudiera alcanzarme ahí escondido, contigo.

Danone Spirit

El trabajo ha sido el bunker antimisiles mejor acorazado del mundo durante este tiempo. Creo que siempre lo será mientras siga en pie. El estrés, las prisas y las presentaciones por hacer hacen que me olvide del mundo en el que vivo, la realidad puede ser un tormento, pero en la ficción de números y análisis me siento seguro.

Horas que vuelan haciendo charts, el teléfono que no para de sonar y las chorradas que nos contamos entre los compañeros de trabajo. Siempre hay momentos para sonreír en tiempos de estrés. A veces prefiero seguir trabajando antes que descansar. Un lugar donde he hecho muchas amistades. Un lugar que parecía hostil, y conseguí transformar hasta sentirme realmente a gusto, tranquilo y cómodo.

Es mi realidad paralela donde los yogures es lo más importante. Nadie puede llegar a entenderlo si no está dentro, pero es muy fácil dejarse absorber. Sólo unas gotas de motivación y amor por el Marketing son suficiente. Un anuncio es lo más grande creado. Una promoción es una bocanada de aire fresco, y las gráficas que suben y bajan la ruleta rusa que marca el veredicto del trabajo realizado.

Ahora se supone que es la peor época, pero aquí sigo yo, con una sonrisa en la boca y mi cabeza dispuesta a diseñar lo que sea para vender más toneladas. La gente piensa que estoy loco, pero simplemente me encanta mi trabajo.

Thanksgiving

Es de bien nacido ser buen agradecido.

Durante este tiempo de tormentas internas, hay dos personas que se han convertido en los pilares de mi vida. Entre los dos, aguantaron mi peso y me ayudaron a llegar a la orilla. Sé que, a pesar de todas las crisis de amistad que pueda llegar a tener en mi vida, sé que hay dos que no me fallarán. Personas que no quiero que desaparezcan, sin las cuales yo no podría vivir.

Ellos me cuidan y piensan en mí, estando a mi lado como si no. A uno lo conocí hace más de 10 años, y sigue aquí quieriéndome más, siendo mi amigo incondicional y la persona que mejor me entiende, el que se ríe de mis paridas y me cuenta sus secretos. A la otra la conocí en la facultad, y aunque siempre hablábamos por MSN, nuestra amistad de verdad empezó más tarde, formando parte de un sueño.

Cuando ellos no están, yo lo noto. Cuando estoy solo, me sorprendo descolgando el teléfono y hablando durante horas. No puedo pasar un día cruzar una palabra con alguno de ellos. Me dan su vida, sus risas y momentos. Somos muy distintos los tres, pero cada uno me ayuda a su manera. Gracias

Sacando la balanza

Este tiempo ha sido de reflexión, de mucho pensar y poco solucionar. A veces uno cree llegar a un punto en su vida en el que no puede avanzar. La vida misma pone dificultades, pero no son nada comparados con los que nos ponemos nosotros mismos.

Creo que durante demasiado tiempo he intentado boicotear mi vida. Miedo avanzar, a superar los problemas y seguir adelante. Miedo a decir lo que pienso, o a discutir. Miedo a tomar un rumbo que no pudiera tener marcha atrás, o a seguir un camino que tarde o temprano encontraría su final. Pero como siempre, cuando tengo miedo corro hacia adelante, con los ojos cerrados y más rápido que nunca. Así ha sido siempre, y que sea lo que tenga que ser...

Noto que estoy cambiando y que las cosas ya no son iguales a lo de antes. No veo la vida tan fácil como parecía, y toca luchar por las cosas más sencillas. La base de todo, lo que mantiene al resto. Supongo que durante un tiempo sentí que los cimientos de mi vida se trastocaban, y poco a poco me los he cuestionado todos sin excepción. Al menos ahora sé por qué están todas esas piezas en mi puzzle, y estoy convencido de que están porque forman parte de mi vida, de mi rompecabezas.

No lo tengo todo, como muchos creen. Es más, creo que hay demasiadas palabras perdidas en el silencio, y cuestiones que deben resonar de una vez para empezar a solucionarlas. Quiero sentirme feliz, y dar un nuevo paso en mi vida. Se trata de "pasar de nivel", y para ello "hay que matar a todos los malos" para que suene la canción de la victoria, la puerta se abra y puedas pasar.

Durante mucho tiempo, el miedo ha hecho que me fuera saltando niveles, dejando que los malos del primer nivel siguieran vivos. Al final, llega un momento en que las puertas se dejan de abrir, y hasta que no se termine con todo, no se puede seguir. En ese momento estoy ahora. Sé que si consigo abrir esa última puerta, ya no tendré de qué preocuparme, porque tendré un reto esperándome que merece la pena y que estoy dispuesto a afrontar.

Despertar

Sumido en el más profundo sueño, noto al mundo girar. Mientras, yo sigo en coma, esperando que alguien me despierte. Miles de palabras escritas son la biografía de mi vida, contada en historias dispares. Letras tristes, alegres, admiradas algún día y olvidadas durante meses.

Hace dos meses que me siento solo, porque mi único amigo se despidió de mi. Estaba muy triste para seguir contándome de su vida. "Le hacía daño", me dijo. Yo quería saber más, quería ayudarle como me decía siempre que lo hacía.

Una vez, poco antes de despedirse, me dijo que en ocasiones se sentía con ganas de expresar un sentimiento, una falta de algo, rabia o simplemente alegría, pero que cuando empezaba a teclear, se daba cuenta de que ya había escrito sobre eso, y con sólo releerlo se sentía mejor, más aliviado. Por eso, me explicaba, se había terminado un ciclo.

Él es mi amigo, y aunque ya dejó de contarme su vida, me sigue visitando algunas noches mientras estoy medio dormido. Relee las anécdotas del pasado y se refugia en antiguas historias para encontrar su lugar. Me prometió que volvería, y que sería con más fuerza que nunca. Se sentía apagado y no podía explicar por qué. Nunca fui capaz de ayudarle aunque él diga lo contrario, y creo que nadie pudo.

Durante este tiempo yo me he sentido solo sin él. Sentí que me moría. Sólo unos pocos vinieron cuando estaba él, y muchos por obligación. Se notaba en sus miradas, en lo rápido que bajaban el scroll y me cerraban. Él se pasaba horas delante mía, intentando pulir alguna historia o simplemente releyendo. Ni con el mejor diseño, ni con los efectos más deslumbrantes, pero sí seguro con las palabras salidas de corazón, buscando salida a los problemas del día a día.

Hoy es un día especial, y quiere que yo sea el que dé la noticia. Navin ha vuelto a cuidarme. Esta vez es sólo por mí. Por él. Por los dos. No necesitamos que nadie admire que lo hacemos, o nos critique porque no sea de su agrado. Quien quiera pasar, bienvenido sea, pero él está aquí para retomar lo que empezó, para seguir escribiendo su biografía anónima sepultada en el mundo virtual.

Sabía que volvería... Él me lo prometió