1. Know that all significant change throughout history has occurred not because of nations, armies, governments and certainly not committees. They happened as a result of the courage and commitment of individuals. People like Joan of Ark, Albert Einstein, Clara Barton, Abraham Lincoln, Thomas Edison and Rosa Parks. They might not have done it alone, but they were, without question, the change makers.
2. Believe that you have a unique purpose and potential in the world. It's not so much something to create as to be discovered. And it's up to you to discover it. Believe that you can and will make a difference.
3. Recognize that everything you do, every step you take, every sentence you write, every word you speak-or DON'T speak--counts. Nothing is trivial. The world may be big, but there are no small things. Everything matters.
4. To be the change you want to see in the world, you don't have to be loud. You don't have to be eloquent. You don't have to be elected. You don't even have to be particularly smart or well educated. You do, however, have to be committed.
5. Take personal responsibility. Never think "it's not my job". It's a cop-out to say, "What can I do, I'm only one person." You don't need everyone's cooperation or anyone's permission to make changes. Remember this little gem, "If it's to be, it's up to me."
6. Don't get caught up in the how of things. If you're clear on what you want to change and why you want to change it, the how will come. Many significant things have been left undone because someone let the problem solving interfere with the decision-making.
7. Don't wait for things to be right in order to begin. Change is messy. Things will never be just right. Follow Teddy Roosevelt's timeless advice, "Do what you can, with what you have, where you are."
8. The genesis for change is awareness. We cannot change what we don't acknowledge. Most of the time, we aren't aware of what's wrong or what's not working. We don't see what could be. By becoming more aware, we begin the process of change.
9. Take to heart these words from Albert Einstein--arguably one of the smartest change masters who ever lived: "All meaningful and lasting change starts first in your imagination and then works its way out. Imagination is more important than knowledge."
10. In order for things to change, YOU have to change. We can't change others; we can only change ourselves. However, when WE change, it changes everything. And in doing so, we truly can be the change we want to see in the world.
lunes, 7 de febrero de 2011
sábado, 5 de febrero de 2011
And the truth is...
...Hoy me quiero confesar, y ser sincero sin tapujos. Más ahora, que sé que nadie lee este blog, puedo estar tranquilo de decir lo que siento y gritarlo a los cuatro vientos porque nadie me escuchará, por más que quede grabado en este blog de por vida.
Soy un esclavo de mi trabajo, me he convertido en aquello que siempre detesté y nunca quise para mí. He dejado de ser idealista, y sólo lucho por un sueño que se va quedando añejo, y tengo miedo de que lo único por lo que he luchado tantos años no sea aquello que yo esperaba.
Tengo pavor de descubrir ante el espejo que soy un inútil y que no sirvo sino para trabajar. Miedo de no saber llevar una casa, de aprender a equilibrar el tiempo de estar solo con el de conocer a gente nueva. Miedo a no saber vivir sin comodidades, miedo al fracaso y a volver de vuelta.
Me he aislado tanto, que siento que mi corazón se ha enfriado, y empiezo a tener dudas de encontrar a alguien que considere "de mi altura", porque esos que yo quiero, no me consideran suficiente para ellos. No quiero quedarme solo, quiero encontrar a gente que me motive lo suficiente para enamoramre, y no tener que sacrificar y venderme en las rebajas o en los saldos.
Mis amigos ya no están a mi lado. Cada uno ha emprendido su vida y me han dejado solo. Yano queda sino un tenue rastro telefónico que me veo obligado a alimentar semana tras semana, pero que es insuficiente cuando tengo ganas de gritar y desahogarme. Si hoy necesito ver a alguien para aliviar mi pena, probablemente tenga que afrontar el mañana solo.
El resto del mundo sigue con sus vidas, más o menos felices, sabiendo que la norma les permite hacer lo que les parezca... pero yo sigo aquí, sin un futuro inestable sin saber muy bien adónde y cómo tirar.
Sí, mi trabajo es maravilloso y es lo que siempre había querido.... pero hay muchas cosas que me gustaría hacer... como aprender de nuevo a disfrutar de la vida a sorbos, recuperar las ganas de salir de fiesta y emborracharme, dejar de reprimirme y volver a hacer locuras, volver a tener ilusión por algún chico, pasar un rato con mis amigos, no pensar en el futuro y disfrutar del presente.
¿Por qué día tras día siento que estoy haciendo un sacrificio para una inversión a futuro? ¿Acaso recuperaré mi vida cuando me vaya o eso que perdí ya no volverá? ¿Acaso pierdo el tiempo o realmente mi futuro está relleno de aquellas cosas que siempre había soñado para mí?
Ya veremos qué es lo que pasa....
Soy un esclavo de mi trabajo, me he convertido en aquello que siempre detesté y nunca quise para mí. He dejado de ser idealista, y sólo lucho por un sueño que se va quedando añejo, y tengo miedo de que lo único por lo que he luchado tantos años no sea aquello que yo esperaba.
Tengo pavor de descubrir ante el espejo que soy un inútil y que no sirvo sino para trabajar. Miedo de no saber llevar una casa, de aprender a equilibrar el tiempo de estar solo con el de conocer a gente nueva. Miedo a no saber vivir sin comodidades, miedo al fracaso y a volver de vuelta.
Me he aislado tanto, que siento que mi corazón se ha enfriado, y empiezo a tener dudas de encontrar a alguien que considere "de mi altura", porque esos que yo quiero, no me consideran suficiente para ellos. No quiero quedarme solo, quiero encontrar a gente que me motive lo suficiente para enamoramre, y no tener que sacrificar y venderme en las rebajas o en los saldos.
Mis amigos ya no están a mi lado. Cada uno ha emprendido su vida y me han dejado solo. Yano queda sino un tenue rastro telefónico que me veo obligado a alimentar semana tras semana, pero que es insuficiente cuando tengo ganas de gritar y desahogarme. Si hoy necesito ver a alguien para aliviar mi pena, probablemente tenga que afrontar el mañana solo.
El resto del mundo sigue con sus vidas, más o menos felices, sabiendo que la norma les permite hacer lo que les parezca... pero yo sigo aquí, sin un futuro inestable sin saber muy bien adónde y cómo tirar.
Sí, mi trabajo es maravilloso y es lo que siempre había querido.... pero hay muchas cosas que me gustaría hacer... como aprender de nuevo a disfrutar de la vida a sorbos, recuperar las ganas de salir de fiesta y emborracharme, dejar de reprimirme y volver a hacer locuras, volver a tener ilusión por algún chico, pasar un rato con mis amigos, no pensar en el futuro y disfrutar del presente.
¿Por qué día tras día siento que estoy haciendo un sacrificio para una inversión a futuro? ¿Acaso recuperaré mi vida cuando me vaya o eso que perdí ya no volverá? ¿Acaso pierdo el tiempo o realmente mi futuro está relleno de aquellas cosas que siempre había soñado para mí?
Ya veremos qué es lo que pasa....
domingo, 23 de enero de 2011
Las Alas del Ángel
Desde que tengo uso de razón, siempre he tenido alas para volar. Alas que me permitían soñar y planear con ingenuidad por los cielos, donde la Felicidad era el oxígeno que respiraba y los Sueños eran las corrientes que desplegaban mis alas.
Mamá fue la primera que me hizo volar, construyéndome con mimo mis alas de Cariño y Amor. Con esos cuidados interminables y esa protección desmesurada, mi mundo era feliz con su sonrisa, volando alto cuando le llevaba mis notas cubiertas de sobresalientes o descubría el talento natural por el dibujo que ambos compartíamos... Era imposible pensar que existía una vida mejor si no era a su lado.
El tiempo pasaba y yo seguía bien arriba surcando el cielo, esta vez en compañía de mis Amigos. Ellos hacían las veces de corrientes de aire, haciéndome volar cada vez más alto, llevándome a lugares que jamás hubiera descubierto sin ellos. Esos momentos de diversión, las fiestas y locuras que juntos pasamos quedaron grabados en mi corazón. No podía dejar de ser feliz, y me volví adicto a mis amigos, a mi gente.
Más adelante llegó el Amor. En forma de nube esponjosa me invitó a descansar y a disfrutar del momento. Recuerdo cerrar los ojos, y pensar que ya no me quedaban más sueños por cumplir, y me dormí con una sonrisa en la boca, creyéndome el ser más afortunado del mundo...
Cuando desperté, el Amor se había evaporado sin que me diera cuenta, convirtiéndose en el duro y frío suelo de la Realidad. Mis alas, maltrechas y aplastadas por la caída, ya no servían para volar. La fuerza de mis Amigos, que antaño había sido el tornado que me había mantenido en lo más alto, ahora no era más que una ligera brisa que no podía hacerme levantar los pies del suelo. Me había vuelto un Ser Terrenal.
Ahora que estaba en la Tierra, no podía dejar de observar el cielo que tan lejos se encontraba, donde brillan lejos como estrellas mis sueños e ilusiones. Aquí me siento vulnerable y solo, invadido por el miedo de que mi vida nunca volverá a elevarse más allá de la tierra que pisaba. El terror de una vida mundana y transparente.
Mis días pasaban sentados en la dura roca sobre el acantilado, pensando en mi situación actual y la nostalgia de los cielos, pensando si habría alguna solución a la difícil ecuación que se me planteaba.
Finalmente tomé una determinación: Tenía que volver a volar. Mi trabajo, duro y entregado, se convirtió en la forma de conseguir las nuevas alas que abrirían el camino a la felicidad. Día tras día me curtía en mis tareas, dejándome la piel con la esperanza de un futuro prometedor. A veces mi mente volaba sola mientras trabajaba, imaginándome arriba con mis nuevas alas...
Siguen pasando hojas del calendario y mis pies no se despegan del suelo.
¡Qué lento pasa el tiempo cuando uno es incapaz de volar!
Llegará el día en que el trabajo haya terminado, y estas nuevas alas que yo mismo he fabricado, serán capaces de volar de nuevo, esta vez con el impulso de mis propias piernas al correr. Entonces estoy seguro de que, aunque quizás no vuele más alto que nadie, será la Felicidad más genuina que nadie haya podido alcanzar...
Mamá fue la primera que me hizo volar, construyéndome con mimo mis alas de Cariño y Amor. Con esos cuidados interminables y esa protección desmesurada, mi mundo era feliz con su sonrisa, volando alto cuando le llevaba mis notas cubiertas de sobresalientes o descubría el talento natural por el dibujo que ambos compartíamos... Era imposible pensar que existía una vida mejor si no era a su lado.
El tiempo pasaba y yo seguía bien arriba surcando el cielo, esta vez en compañía de mis Amigos. Ellos hacían las veces de corrientes de aire, haciéndome volar cada vez más alto, llevándome a lugares que jamás hubiera descubierto sin ellos. Esos momentos de diversión, las fiestas y locuras que juntos pasamos quedaron grabados en mi corazón. No podía dejar de ser feliz, y me volví adicto a mis amigos, a mi gente.
Más adelante llegó el Amor. En forma de nube esponjosa me invitó a descansar y a disfrutar del momento. Recuerdo cerrar los ojos, y pensar que ya no me quedaban más sueños por cumplir, y me dormí con una sonrisa en la boca, creyéndome el ser más afortunado del mundo...
Cuando desperté, el Amor se había evaporado sin que me diera cuenta, convirtiéndose en el duro y frío suelo de la Realidad. Mis alas, maltrechas y aplastadas por la caída, ya no servían para volar. La fuerza de mis Amigos, que antaño había sido el tornado que me había mantenido en lo más alto, ahora no era más que una ligera brisa que no podía hacerme levantar los pies del suelo. Me había vuelto un Ser Terrenal.
Ahora que estaba en la Tierra, no podía dejar de observar el cielo que tan lejos se encontraba, donde brillan lejos como estrellas mis sueños e ilusiones. Aquí me siento vulnerable y solo, invadido por el miedo de que mi vida nunca volverá a elevarse más allá de la tierra que pisaba. El terror de una vida mundana y transparente.
Mis días pasaban sentados en la dura roca sobre el acantilado, pensando en mi situación actual y la nostalgia de los cielos, pensando si habría alguna solución a la difícil ecuación que se me planteaba.
Finalmente tomé una determinación: Tenía que volver a volar. Mi trabajo, duro y entregado, se convirtió en la forma de conseguir las nuevas alas que abrirían el camino a la felicidad. Día tras día me curtía en mis tareas, dejándome la piel con la esperanza de un futuro prometedor. A veces mi mente volaba sola mientras trabajaba, imaginándome arriba con mis nuevas alas...
Siguen pasando hojas del calendario y mis pies no se despegan del suelo.
¡Qué lento pasa el tiempo cuando uno es incapaz de volar!
Llegará el día en que el trabajo haya terminado, y estas nuevas alas que yo mismo he fabricado, serán capaces de volar de nuevo, esta vez con el impulso de mis propias piernas al correr. Entonces estoy seguro de que, aunque quizás no vuele más alto que nadie, será la Felicidad más genuina que nadie haya podido alcanzar...
sábado, 17 de julio de 2010
Night Time
Llega la noche cerrada y se hace el silencio en mi cuarto. No se escucha la televisión ni el murmullo de la familia hablando de nada en particular. El teléfono que nunca paraba de sonar decidió darnos una tregua al fin. Ya no había ruido. Con las cortinas cayendo pesadamente sobre mi ventana llegaba a dudar que pudiera encontrar la calle tras sus cristales. Sentía como si mis cuatro paredes se hubieran escapado de la realidad, lejos del mundo para dedicarme una sonora sinfonía del silencio.
Mi reloj se había parado también. Aquí en esta habitación el Tiempo ya no tenía importancia. No era ni tarde ni temprano. No hay prisas por llegar o salir, ni compromisos que atender o trabajo al que llegar. Este es el momento adecuado.
Aquí, escondidos en la más absoluta oscuridad, mi habitación se ilumina con un par de miradas complices que se hacen cosquillas en medio de la noche. Nadie puede escuchar sus carcajadas porque se hallan lejos de ninguna parte. Mientras la calle se vuelve borrosa, dos sonrisas se perfilan sobre el colchón.
El resto del mundo sigue durmiendo, mientras que yo, estando despierto, no puedo parar de soñar....
Mi reloj se había parado también. Aquí en esta habitación el Tiempo ya no tenía importancia. No era ni tarde ni temprano. No hay prisas por llegar o salir, ni compromisos que atender o trabajo al que llegar. Este es el momento adecuado.
Aquí, escondidos en la más absoluta oscuridad, mi habitación se ilumina con un par de miradas complices que se hacen cosquillas en medio de la noche. Nadie puede escuchar sus carcajadas porque se hallan lejos de ninguna parte. Mientras la calle se vuelve borrosa, dos sonrisas se perfilan sobre el colchón.
El resto del mundo sigue durmiendo, mientras que yo, estando despierto, no puedo parar de soñar....
sábado, 27 de marzo de 2010
La muerte de un ángel
"¿Qué es ese olor? ¿Huele a...?, Huele a todos vosotros, ¿verdad?. Es el olor a vuestro arte sin corazón. A vuestras teorías podridas como un vómito de la semana pasada. El corazón se largó de esta cultura hace mucho. Y si alguien se da cuenta le torturas, le matas, lo grabas en vídeo y lo llamas Arte. Y luego le quemas los ojos con cielos azules y patos verdes"
Una nube gris
Luz y Oscuridad siempre van de la mano, girando enfrentadas en la cara de una moneda. Ellos se ponen delante de nuestros ojos, distorsionando la el mundo que tenemos enfrente. Es curioso que ante el mismo horizonte siempre haya dos formas de ver las cosas, y ante un escenario que antes nos parecía idílico y prometedor, al poco tiempo se pueda teñir de gris.
Realmente todo mi mundo sigue igual, y realmente de lo bueno, tengo lo mejor... Pero uno nunca sabe exactamente porqué todo se nubla de repente, mientras la apatía y la desgana nos cogen delicadamente de la mano cuando momentos antes eran la alegría y la felicidad nuestros acompañantes de viaje.
La única explicación que tengo es que hoy apareció una nube gris en el cielo, tapando mi sol por un momento. Nada ha cambiado, y aunque no tenga ganas de sonreír, mañana el cielo estará despejado.
Realmente todo mi mundo sigue igual, y realmente de lo bueno, tengo lo mejor... Pero uno nunca sabe exactamente porqué todo se nubla de repente, mientras la apatía y la desgana nos cogen delicadamente de la mano cuando momentos antes eran la alegría y la felicidad nuestros acompañantes de viaje.
La única explicación que tengo es que hoy apareció una nube gris en el cielo, tapando mi sol por un momento. Nada ha cambiado, y aunque no tenga ganas de sonreír, mañana el cielo estará despejado.
sábado, 20 de marzo de 2010
Disfrutando de las vistas...
Mi vida durante los últimos años se ha basado en una lucha constante contra los elementos por mantener el rumbo que no siempre he tenido del todo claro. Las olas del mar chocaban con mi barco, y el viento huracanado golpeaba la tela de las velas, mientras me cansaba de luchar y sangrar por todas las heridas que marcaban mi cuerpo. Ya todo eso pasó.
Ya hace meses ya que los elementos se amansaron y mis músculos se desarrollaron para controlar las tempestades. Mi mente, clara y serena, no pierde el control en este mar nunca más. Soy mucho mejor que antes y más preparado para luchar en esta vida.
Lo mejor de todo es que las nubes que antaño cubrían el cielo se fueron para no volver, y los vientos se convirtieron en una suave brisa que acaricia mi cuerpo para mimarlo.
La vida realmente me trata muy bien. Después de algún tiempo intentando avanzar y cruzar millas hasta mi destino, me hallo ahora mucho más cerca, en ese lado del mar donde el sol brilla y las aguas permanecen calmadas. Estoy en un momento dulce donde mi única misión es disfrutar de las recompensas del esfuerzo realizado: Rodajes, viajes a Gran Canaria, Barcelona, París, Evian, el reconocimiento, promesas a punto de cumplirse y nuevos integrantes en mi flota.
Vivir así da gusto!
Ya hace meses ya que los elementos se amansaron y mis músculos se desarrollaron para controlar las tempestades. Mi mente, clara y serena, no pierde el control en este mar nunca más. Soy mucho mejor que antes y más preparado para luchar en esta vida.
Lo mejor de todo es que las nubes que antaño cubrían el cielo se fueron para no volver, y los vientos se convirtieron en una suave brisa que acaricia mi cuerpo para mimarlo.
La vida realmente me trata muy bien. Después de algún tiempo intentando avanzar y cruzar millas hasta mi destino, me hallo ahora mucho más cerca, en ese lado del mar donde el sol brilla y las aguas permanecen calmadas. Estoy en un momento dulce donde mi única misión es disfrutar de las recompensas del esfuerzo realizado: Rodajes, viajes a Gran Canaria, Barcelona, París, Evian, el reconocimiento, promesas a punto de cumplirse y nuevos integrantes en mi flota.
Vivir así da gusto!
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