Pasarán los años y las mismas tonterías seguirán entre nosotros. La misma complicidad de cuando éramos niños. Las experiencias que nos unen de cuando empezamos a crecer, a salir juntos de fiesta y a pelearnos día sí y día también. Cada uno, con sus defectos y sus virtudes, han forjado lo que somos hoy. Visiones radicales cristalizadas en un mismo corazón.
Un grupo de personas que han conocido los mejores y los peores momentos, las borracheras, los llantos, las risas... un grupo de amigos, que aunque el círculo casi se termina de cerrar, siempre quedará ahí. Aunque sea casi como un recuerdo de lo que una vez fue, este sentimiento renace en cuanto se cruzan nuestras miradas y la primera tontería sale de la boca de alguno.
La semana que viene todos volveremos a nuestra vida normal. Seguiremos con la rutina persiguiendo los sueños cada uno a nuestra manera, pero nunca podremos renegar de nuestro pasado, de lo que fuimos y de lo que seremos gracias a todos estos años de amistad.
Por eso, sé que un día llegará mi momento especial, y todos y cada uno de ellos estarán ahí para mí, para compartir ese segundo que cambiará mi vida, igual que yo lo he estado en cada uno de ellos...
jueves, 7 de julio de 2011
miércoles, 6 de julio de 2011
Promesas que no valen nada
Es curioso el momento que estoy vivendo, donde el mundo entero me promete cambiar, una retribución por buena conducta que no se termina por materializar. Todos me susurran al oído que por fin mis sueños se harán realidad, y que mi momento llega ahora, pero para mí las palabras y promesas ya no valen de nada.
Quiero que la escalera se forme para mí, y que todo el esfuerzo previo que he hecho en mi vida sirva de peaje para poder seguir subiendo, me niego a derramar una gota de sudor más por el lugar que me corresponde. Se acabaron las palabras, que empiecen las acciones.
Quiero que la escalera se forme para mí, y que todo el esfuerzo previo que he hecho en mi vida sirva de peaje para poder seguir subiendo, me niego a derramar una gota de sudor más por el lugar que me corresponde. Se acabaron las palabras, que empiecen las acciones.
lunes, 4 de julio de 2011
Just hold me tight
Agárrame fuerte, y lleva mi cabeza contra tu pecho, así pueda sentirte cerca. No me sueltes y deja que moje tu ropa con la lluvia de mis tormentos. Acaricia mi cabeza y méceme cual bebé, pues me siento indefenso. Que sean tus brazos los que me den de nuevo la seguridad de que todo irá bien. Susúrrame al oído que yo también seré feliz, y que yo también comeré perdices junto a todos aquellos a los que he visto partir. Agárrame fuerte y no me dejes caer, y hazme creer que ese futuro también llegará para mí.
miércoles, 29 de junio de 2011
Tell me the truth
Rodeado de palabras vanas, de mentiras para tapar un gran agujero que cada día se hace más evidente. Ni un millón de frases hechas podrían atar la rabia que siento.
El futuro es incierto, y aunque todos nos dirigimos irremediablemente hacia a él, quiero una palabra sincera sobre él. Cuéntame sobre lo que va a pasar y no hagas malabares con las vocales. Estoy cansado de abrir y cerrar puertas imaginarias, de creer que por fin ese día va a llegar al fin.
Me siento siempre a la espera de algo, de ese momento tan preciado con el que siempre soñé, únicamente detenido por un "ten paciencia, ya llegará". Sigo andando por el sendero, pero no veo más que camino, y más pasos hacia un sol de esperanza que siempre me dibujas lejos en el horizonte.
Quiero llegar y sentir que la meta se acerca, que esta etapa termina para empezar una nueva: Más difícil, más emocionante, para así renovar fuerzas y continuar con mi aventura. Estoy cansado de "faltan unos kilómetros más y ya estamos" o de "ya casi lo tienes". Has conseguido de mí volverme una persona incrédula y dura, castigando una y otra vez sin recreo al niño que llevo dentro.
Sólo quiero una palabra sincera de tu boca. Una palabra que consiga crear un puente en el agujero, una marca en el camino para saber dónde para a repostar, una fecha en el calendario... ¿Tan difícil es decirme la verdad? Por favor, déjame seguir brillando para no terminar de matar la ilusión que me hace seguir hacia adelante...
El futuro es incierto, y aunque todos nos dirigimos irremediablemente hacia a él, quiero una palabra sincera sobre él. Cuéntame sobre lo que va a pasar y no hagas malabares con las vocales. Estoy cansado de abrir y cerrar puertas imaginarias, de creer que por fin ese día va a llegar al fin.
Me siento siempre a la espera de algo, de ese momento tan preciado con el que siempre soñé, únicamente detenido por un "ten paciencia, ya llegará". Sigo andando por el sendero, pero no veo más que camino, y más pasos hacia un sol de esperanza que siempre me dibujas lejos en el horizonte.
Quiero llegar y sentir que la meta se acerca, que esta etapa termina para empezar una nueva: Más difícil, más emocionante, para así renovar fuerzas y continuar con mi aventura. Estoy cansado de "faltan unos kilómetros más y ya estamos" o de "ya casi lo tienes". Has conseguido de mí volverme una persona incrédula y dura, castigando una y otra vez sin recreo al niño que llevo dentro.
Sólo quiero una palabra sincera de tu boca. Una palabra que consiga crear un puente en el agujero, una marca en el camino para saber dónde para a repostar, una fecha en el calendario... ¿Tan difícil es decirme la verdad? Por favor, déjame seguir brillando para no terminar de matar la ilusión que me hace seguir hacia adelante...
lunes, 20 de junio de 2011
Open the door
Delante de mí durante años, una puerta que no se abre ni a la de tres. Ahí está, inmutable con el paso del tiempo e indiferente a todas las miradas asesinas, de súplica o de rabia que le he regalado desde que me empezó a salir pelo en el pecho.
Una puerta a un futuro más fácil, un camino que he recorrido mentalmente una y otra vez donde una preciosa chica espera suspirando al otro lado de la plancha de madera. A veces sueño con ella, y veo su larga cabellera rubia, acariciando el pomo de la puerta, suplicándome que abra la puerta y estemos juntos al fin, donde el final de cuento con sus perdices se halla a un giro de llave...
¿Por qué esa puerta nunca se ha abierto para mí? ¿Por qué nunca he intentado abrirla?...
Mientras reflexiono sobre ello... Ahí sigue la puerta...
Una puerta a un futuro más fácil, un camino que he recorrido mentalmente una y otra vez donde una preciosa chica espera suspirando al otro lado de la plancha de madera. A veces sueño con ella, y veo su larga cabellera rubia, acariciando el pomo de la puerta, suplicándome que abra la puerta y estemos juntos al fin, donde el final de cuento con sus perdices se halla a un giro de llave...
¿Por qué esa puerta nunca se ha abierto para mí? ¿Por qué nunca he intentado abrirla?...
Mientras reflexiono sobre ello... Ahí sigue la puerta...
lunes, 7 de febrero de 2011
I want to change the world
1. Know that all significant change throughout history has occurred not because of nations, armies, governments and certainly not committees. They happened as a result of the courage and commitment of individuals. People like Joan of Ark, Albert Einstein, Clara Barton, Abraham Lincoln, Thomas Edison and Rosa Parks. They might not have done it alone, but they were, without question, the change makers.
2. Believe that you have a unique purpose and potential in the world. It's not so much something to create as to be discovered. And it's up to you to discover it. Believe that you can and will make a difference.
3. Recognize that everything you do, every step you take, every sentence you write, every word you speak-or DON'T speak--counts. Nothing is trivial. The world may be big, but there are no small things. Everything matters.
4. To be the change you want to see in the world, you don't have to be loud. You don't have to be eloquent. You don't have to be elected. You don't even have to be particularly smart or well educated. You do, however, have to be committed.
5. Take personal responsibility. Never think "it's not my job". It's a cop-out to say, "What can I do, I'm only one person." You don't need everyone's cooperation or anyone's permission to make changes. Remember this little gem, "If it's to be, it's up to me."
6. Don't get caught up in the how of things. If you're clear on what you want to change and why you want to change it, the how will come. Many significant things have been left undone because someone let the problem solving interfere with the decision-making.
7. Don't wait for things to be right in order to begin. Change is messy. Things will never be just right. Follow Teddy Roosevelt's timeless advice, "Do what you can, with what you have, where you are."
8. The genesis for change is awareness. We cannot change what we don't acknowledge. Most of the time, we aren't aware of what's wrong or what's not working. We don't see what could be. By becoming more aware, we begin the process of change.
9. Take to heart these words from Albert Einstein--arguably one of the smartest change masters who ever lived: "All meaningful and lasting change starts first in your imagination and then works its way out. Imagination is more important than knowledge."
10. In order for things to change, YOU have to change. We can't change others; we can only change ourselves. However, when WE change, it changes everything. And in doing so, we truly can be the change we want to see in the world.
2. Believe that you have a unique purpose and potential in the world. It's not so much something to create as to be discovered. And it's up to you to discover it. Believe that you can and will make a difference.
3. Recognize that everything you do, every step you take, every sentence you write, every word you speak-or DON'T speak--counts. Nothing is trivial. The world may be big, but there are no small things. Everything matters.
4. To be the change you want to see in the world, you don't have to be loud. You don't have to be eloquent. You don't have to be elected. You don't even have to be particularly smart or well educated. You do, however, have to be committed.
5. Take personal responsibility. Never think "it's not my job". It's a cop-out to say, "What can I do, I'm only one person." You don't need everyone's cooperation or anyone's permission to make changes. Remember this little gem, "If it's to be, it's up to me."
6. Don't get caught up in the how of things. If you're clear on what you want to change and why you want to change it, the how will come. Many significant things have been left undone because someone let the problem solving interfere with the decision-making.
7. Don't wait for things to be right in order to begin. Change is messy. Things will never be just right. Follow Teddy Roosevelt's timeless advice, "Do what you can, with what you have, where you are."
8. The genesis for change is awareness. We cannot change what we don't acknowledge. Most of the time, we aren't aware of what's wrong or what's not working. We don't see what could be. By becoming more aware, we begin the process of change.
9. Take to heart these words from Albert Einstein--arguably one of the smartest change masters who ever lived: "All meaningful and lasting change starts first in your imagination and then works its way out. Imagination is more important than knowledge."
10. In order for things to change, YOU have to change. We can't change others; we can only change ourselves. However, when WE change, it changes everything. And in doing so, we truly can be the change we want to see in the world.
sábado, 5 de febrero de 2011
And the truth is...
...Hoy me quiero confesar, y ser sincero sin tapujos. Más ahora, que sé que nadie lee este blog, puedo estar tranquilo de decir lo que siento y gritarlo a los cuatro vientos porque nadie me escuchará, por más que quede grabado en este blog de por vida.
Soy un esclavo de mi trabajo, me he convertido en aquello que siempre detesté y nunca quise para mí. He dejado de ser idealista, y sólo lucho por un sueño que se va quedando añejo, y tengo miedo de que lo único por lo que he luchado tantos años no sea aquello que yo esperaba.
Tengo pavor de descubrir ante el espejo que soy un inútil y que no sirvo sino para trabajar. Miedo de no saber llevar una casa, de aprender a equilibrar el tiempo de estar solo con el de conocer a gente nueva. Miedo a no saber vivir sin comodidades, miedo al fracaso y a volver de vuelta.
Me he aislado tanto, que siento que mi corazón se ha enfriado, y empiezo a tener dudas de encontrar a alguien que considere "de mi altura", porque esos que yo quiero, no me consideran suficiente para ellos. No quiero quedarme solo, quiero encontrar a gente que me motive lo suficiente para enamoramre, y no tener que sacrificar y venderme en las rebajas o en los saldos.
Mis amigos ya no están a mi lado. Cada uno ha emprendido su vida y me han dejado solo. Yano queda sino un tenue rastro telefónico que me veo obligado a alimentar semana tras semana, pero que es insuficiente cuando tengo ganas de gritar y desahogarme. Si hoy necesito ver a alguien para aliviar mi pena, probablemente tenga que afrontar el mañana solo.
El resto del mundo sigue con sus vidas, más o menos felices, sabiendo que la norma les permite hacer lo que les parezca... pero yo sigo aquí, sin un futuro inestable sin saber muy bien adónde y cómo tirar.
Sí, mi trabajo es maravilloso y es lo que siempre había querido.... pero hay muchas cosas que me gustaría hacer... como aprender de nuevo a disfrutar de la vida a sorbos, recuperar las ganas de salir de fiesta y emborracharme, dejar de reprimirme y volver a hacer locuras, volver a tener ilusión por algún chico, pasar un rato con mis amigos, no pensar en el futuro y disfrutar del presente.
¿Por qué día tras día siento que estoy haciendo un sacrificio para una inversión a futuro? ¿Acaso recuperaré mi vida cuando me vaya o eso que perdí ya no volverá? ¿Acaso pierdo el tiempo o realmente mi futuro está relleno de aquellas cosas que siempre había soñado para mí?
Ya veremos qué es lo que pasa....
Soy un esclavo de mi trabajo, me he convertido en aquello que siempre detesté y nunca quise para mí. He dejado de ser idealista, y sólo lucho por un sueño que se va quedando añejo, y tengo miedo de que lo único por lo que he luchado tantos años no sea aquello que yo esperaba.
Tengo pavor de descubrir ante el espejo que soy un inútil y que no sirvo sino para trabajar. Miedo de no saber llevar una casa, de aprender a equilibrar el tiempo de estar solo con el de conocer a gente nueva. Miedo a no saber vivir sin comodidades, miedo al fracaso y a volver de vuelta.
Me he aislado tanto, que siento que mi corazón se ha enfriado, y empiezo a tener dudas de encontrar a alguien que considere "de mi altura", porque esos que yo quiero, no me consideran suficiente para ellos. No quiero quedarme solo, quiero encontrar a gente que me motive lo suficiente para enamoramre, y no tener que sacrificar y venderme en las rebajas o en los saldos.
Mis amigos ya no están a mi lado. Cada uno ha emprendido su vida y me han dejado solo. Yano queda sino un tenue rastro telefónico que me veo obligado a alimentar semana tras semana, pero que es insuficiente cuando tengo ganas de gritar y desahogarme. Si hoy necesito ver a alguien para aliviar mi pena, probablemente tenga que afrontar el mañana solo.
El resto del mundo sigue con sus vidas, más o menos felices, sabiendo que la norma les permite hacer lo que les parezca... pero yo sigo aquí, sin un futuro inestable sin saber muy bien adónde y cómo tirar.
Sí, mi trabajo es maravilloso y es lo que siempre había querido.... pero hay muchas cosas que me gustaría hacer... como aprender de nuevo a disfrutar de la vida a sorbos, recuperar las ganas de salir de fiesta y emborracharme, dejar de reprimirme y volver a hacer locuras, volver a tener ilusión por algún chico, pasar un rato con mis amigos, no pensar en el futuro y disfrutar del presente.
¿Por qué día tras día siento que estoy haciendo un sacrificio para una inversión a futuro? ¿Acaso recuperaré mi vida cuando me vaya o eso que perdí ya no volverá? ¿Acaso pierdo el tiempo o realmente mi futuro está relleno de aquellas cosas que siempre había soñado para mí?
Ya veremos qué es lo que pasa....
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