martes, 20 de septiembre de 2011

Ey chipirón

Todos los días sale el sol, chipirón. A veces uno no se lo termina de creer, pero todos los días hay un motivo para sonreír. No importa cómo ni porqué, pero por muy duro que sea el día, el mañana permite hacer borrón y cuenta nueva, y así renovar las ganas de luchar.

Con el tiempo me he dado cuenta que me gusta dibujar soles en los días de los que me rodean, y aunque parezca que las nubes enturbian el día, siempre tengo mis lápices amarillos para dibujar los luminosos rayos de luz sobre el fondo gris. 

Puede que el tiempo no haga sino dar palos, y que hoy no hayas conseguido todo lo que te habías propuesto, pero siempre hay un mañana para aprender a esquivar los golpes, y un pasado mañana para conseguir tus sueños al fin. Sólo es una cuestión de perspectiva...

Al final, eres tú quien decide cómo quieres tener tu día, y es mejor tomárselo con buen humor... es mucho más divertido... y es que no te olvides que todos los días sale el sol... chipirón.

miércoles, 20 de julio de 2011

El pasado

No sé muy bien qué es lo que pasó, pero hace unos días mis defensas cayeron y te dejé pasar. ¿Qué es lo que falló? ¿Qué haces a mi lado de la muralla cuando hace años que te desterré? Mi castillo es bien alto, y estaba diseñado para que nunca más volvieras a entrar.

Ya casi noto tu respiración chocando contra mi nuca, y miles de deseos no profesados se susurran en mis oídos. Algo dentro de mí se ha dejado llevar, y un terremoto mi castillo hizo vibrar... Entonces es cuando te miro... y lo entendí...

El pasado es como un tsunami. Una ola gigante que viene y va. Durante mucho tiempo alejada, y hoy de repente rompiendo sobre mi vida de nuevo. Hay que ser fuerte para cerrar las murallas. Hay que tener las cosas claras para que el olor a sal no invada mi dormitorio de nuevo. Y hay que ser todavía más fuerte para abrir las puertas de par en par.

Hasta ahora pasaba mis días encerrado en mi torre, admirando el cielo e intentando alcanzar las estrellas en el horizonte. Es hora de bajar y enfrentar la realidad. Ser valiente para subirme a la cresta de la ola... o cerrar definitivamente el pestillo al pasado.

lunes, 18 de julio de 2011

Second Chance

¿Qué hubiera pasado si tu corazón se hubiera rendido al mío finalmente? ¿Y si mis ojos hubieran tenido las arrugas de la experiencia que tienen ahora? ¿Acaso las cosas hubieran ido mejor... o hubieran terminado antes? Preguntas que resuenan en el silencio de la madrugada...

¿Qué es lo que lo arruinó todo? Mi inexperiencia... mi ingenuidad... mis miedos?... O fue eso lo que nos unió tanto tiempo?

Siempre anduve de puntillas a tu lado, procurando no despertarte. Siempre con miedos, sin saber qué hacer o qué decir. Intentando ser el mejor para retenerte a mi lado y sintiéndome mal por no poder ser quien querías que fuera. Sin saber si lo estaba haciendo bien o simplemente era un absoluto desastre. Inseguro... con miedos... incluso absorbiendo complejos que no eran míos. De todas formas sería completamente injusto decir que yo no tuve culpa de lo que pasó después...

Los dos somos lo único que queda de una relación, supervivientes de un amor intenso y lleno de contrastes.

El reloj ha girado para los dos.

Ahora ya no camino de puntillas. Mi estómago sin hambre ruge siempre con ansias de comerse el mundo y esos ojos que tanto te gustaban ahora brillan con el orgullo de saber quien soy, de lo que quiero y del optimismo de un futuro todavía mejor.

¿Y qué fue de ese joven soñador? ¿ Habrá cambiado algo también? ¿Acaso ahora es posible algo que hace años era imposible? ¿O definitivamente nuestros caminos ya son insalvables?

Creo que es un poquito de las dos.. ¿Merecerá la pena hacer retroceder el reloj?

jueves, 7 de julio de 2011

Son mis amigos...

Pasarán los años y las mismas tonterías seguirán entre nosotros. La misma complicidad de cuando éramos niños. Las experiencias que nos unen de cuando empezamos a crecer, a salir juntos de fiesta y a pelearnos día sí y día también. Cada uno, con sus defectos y sus virtudes, han forjado lo que somos hoy. Visiones radicales cristalizadas en un mismo corazón.

Un grupo de personas que han conocido los mejores y los peores momentos, las borracheras, los llantos, las risas... un grupo de amigos, que aunque el círculo casi se termina de cerrar, siempre quedará ahí. Aunque sea casi como un recuerdo de lo que una vez fue, este sentimiento renace en cuanto se cruzan nuestras miradas y la primera tontería sale de la boca de alguno.

La semana que viene todos volveremos a nuestra vida normal. Seguiremos con la rutina persiguiendo los sueños cada uno a nuestra manera, pero nunca podremos renegar de nuestro pasado, de lo que fuimos y de lo que seremos gracias a todos estos años de amistad.

Por eso, sé que un día llegará mi momento especial, y todos y cada uno de ellos estarán ahí para mí, para compartir ese segundo que cambiará mi vida, igual que yo lo he estado en cada uno de ellos...

miércoles, 6 de julio de 2011

Promesas que no valen nada

Es curioso el momento que estoy vivendo, donde el mundo entero me promete cambiar, una retribución por buena conducta que no se termina por materializar. Todos me susurran al oído que por fin mis sueños se harán realidad, y que mi momento llega ahora, pero para mí las palabras y promesas ya no valen de nada.

Quiero que la escalera se forme para mí, y que todo el esfuerzo previo que he hecho en mi vida sirva de peaje para poder seguir subiendo, me niego a derramar una gota de sudor más por el lugar que me corresponde. Se acabaron las palabras, que empiecen las acciones.

lunes, 4 de julio de 2011

Just hold me tight

Agárrame fuerte, y lleva mi cabeza contra tu pecho, así pueda sentirte cerca. No me sueltes y deja que  moje tu ropa con la lluvia de mis tormentos. Acaricia mi cabeza y méceme cual bebé, pues me siento indefenso. Que sean tus brazos los que me den de nuevo la seguridad de que todo irá bien. Susúrrame al oído que yo también seré feliz, y que yo también comeré perdices junto a todos aquellos a los que he visto partir. Agárrame fuerte y no me dejes caer, y hazme creer que ese futuro también llegará para mí.

miércoles, 29 de junio de 2011

Tell me the truth

Rodeado de palabras vanas, de mentiras para tapar un gran agujero que cada día se hace más evidente. Ni un millón de frases hechas podrían atar la rabia que siento.

El futuro es incierto, y aunque todos nos dirigimos irremediablemente hacia a él, quiero una palabra sincera sobre él. Cuéntame sobre lo que va a pasar y no hagas malabares con las vocales. Estoy cansado de abrir y cerrar puertas imaginarias, de creer que por fin ese día va a llegar al fin.

Me siento siempre a la espera de algo, de ese momento tan preciado con el que siempre soñé, únicamente detenido por un "ten paciencia, ya llegará". Sigo andando por el sendero, pero no veo más que camino, y más pasos hacia un sol de esperanza que siempre me dibujas lejos en el horizonte.

Quiero llegar y sentir que la meta se acerca, que esta etapa termina para empezar una nueva: Más difícil, más emocionante, para así renovar fuerzas y continuar con mi aventura. Estoy cansado de "faltan unos kilómetros más y ya estamos" o de "ya casi lo tienes". Has conseguido de mí volverme una persona incrédula y dura, castigando una y otra vez sin recreo al niño que llevo dentro.

Sólo quiero una palabra sincera de tu boca. Una palabra que consiga crear un puente en el agujero, una marca en el camino para saber dónde para a repostar, una fecha en el calendario...  ¿Tan difícil es decirme la verdad? Por favor, déjame seguir brillando para no terminar de matar la ilusión que me hace seguir hacia adelante...